Siempre fuiste libre, sin complejos, peinada y bien educada, todas las noches eras la reina. Siempre disfrutabas jugando con los chicos, pero mí muchacha, la vida graba y marca bien los errores, pero también aprendes ¿no?. Ahora las cosas cambian a cierta edad, ya no juegas tanto, ves a los hombres de forma distinta, ya no es el mundo jovial y primaveral, donde efímeramente te divertías, sin consecuencias, sin responsabilidades, sin pagar el gas, agua, alquiler, y trabajar duro. Siempre eras la princesa de todos los sitios de baile, jugabas con las caderas, y bebías uno o dos Ballantine’s, estabas preciosa y lo sabías, te gustaba que te miraran los que tú querías, unos besos, y quizá algo más, pero no estabas mucho tiempo con el mismo. Soy feminista, o así me considero, solo hago en éste escrito, como un padre le habla a una adolescente, o como mucho joven, que aun no decidió ni qué estudiar, o mejor dicho, de qué trabajar, a la que se confundió con la belleza y aprendió de la experiencia, el mundo se puso en su contra, y no había tiempo para jugar o salir toda la noche, no sé, todo era diversión y las amigas, tú, siempre la líder, ahora te cruzas con compañeras, y no saludas. Antes saludabas a todas y todos, eras el tesoro que todos querían tener, pero aprendiste, o eso espero. La vida no es un parque de atracciones precisamente, y si quieres coger un baso de agua, tendrás que levantarte, cogerlo, y llenarlo de agua. Ahora ya nadie te va por ello. Tan distinta es la vida ahora.
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) citó: “lo mejor de la juventud es que no dura para siempre”, no se piensa en el futuro, todo es presente, y parece que todo lo haces bien, la autoestima sube mucho siendo y gustándote en la tan efímera juventud, ser el centro de atención. Solo presente y diversión, inclusos unas risas de los que estudiaban, pero de pronto no, o quizás algún hecho del que aprender, cuando pensabas que ya lo sabías todo. Por mí parte te he dedicado éste tiempo, con cariño aunque no lo aprecies, ahora, así. Y he de reconocer, que yo tuve tus años. Suerte. Como dice el Argelino Camus, siempre hay segundas oportunidades... afortunadamente, ¡afortunadamente!. Tú aun puedes.
Nota: Basado en "Like rolling stone" Bob Dylan.
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