jueves, 12 de febrero de 2026

699_ segundos de polvo de estrellas

          Nacio de una estrella, de su polvo se transformó en vida, ella siempre lúcida, atrevida, sin tonterías, perversamente sensual, sensualidad, seduce y ella camela siempre, vino de allí, de aquella estrella, en un segundo o dos, se transformó en una princesa, pero ella no es una princesa de cuentos de hadas, ella es una princesa del latir, de lo más hondo que haya que esconde y atrapa el alma en toda su esencia, elixir, quimera aureola que alunmbra cuan faro el mar, es la perfección, en obra maestra de no sé, viene de allí, de aquel polvo de aquella estrella, que sigue luminado el cielo por las noches, es color roja, y tus labios me llevan allí, junto a ti, nada más. Eres tú, nada más, y yo, dirección en a nuevo camino, mi guía por las noches, ahora ya te ví, y sé dónde podemos hablar, he ser sincero, ocupas mí mente, y sueño contigo, digo tonterías, no sabía que era así, el latir, de tú ser así, así tan singular.ç

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

698_ en ese lugar

    Todo segundo en un todo y un uno unido al todo, el todo más repleto que pude apreciar, de ti. O quizá fantasee con que te encuentro, y siempre estoy solo, es como si te tuviese y te pudiese abrazar un segundo, que dura un mundo, y notar tus brazos de bailarina profesional, así trabajas, una actríz del baile clásico, fuite nos tuvimos y marchaste, y pienso que te siento y marchas, y vuelves de nuevo, eres realmente magia blanca, pero también guadas una parte oscura y gótica, llena de belleza, cuando ensayas, y me pides algo, simplemente por estar contigo, hoy quiero verte, es realmente un algo maravilloso que existas, pero solo tengo que encontrate, es eso nada más, pero existes, estás por ahí fuera, aun no hablé contigo, aun te miré, pero sé que pronto vendrás, y un rostro más cruza de largo, apareces, y desapareces, pero en alguna te busco, y sé que existes, y te encontraré, será el día más explendido y consternado repleto y abigarrado de felicidad. Aun me queda tiempo. Confío en ello. Te busco en cada rostro bella dama, te encuentro y te vas, y apareces a mí lado, y luego mediavuelta, y otra vez te alejas, es un sueño que existas, un sueño tan real.

lunes, 9 de febrero de 2026

697_ Aunque no lo entiendas ahora, ésto te lo dedico

    Siempre fuiste libre, sin complejos, peinada y bien educada, todas las noches eras la reina. Siempre disfrutabas jugando con los chicos, pero mí muchacha, la vida graba y marca bien los errores, pero también aprendes ¿no?. Ahora las cosas cambian a cierta edad, ya no juegas tanto, ves a los hombres de forma distinta, ya no es el mundo jovial y primaveral, donde efímeramente te divertías, sin consecuencias, sin responsabilidades, sin pagar el gas, agua, alquiler, y trabajar duro. Siempre eras la princesa de todos los sitios de baile, jugabas con las caderas, y bebías uno o dos Ballantine’s, estabas preciosa y lo sabías, te gustaba que te miraran los que tú querías, unos besos, y quizá algo más, pero no estabas mucho tiempo con el mismo. Soy feminista, o así me considero, solo hago en éste escrito, como un padre le habla a una adolescente, o como mucho joven, que aun no decidió ni qué estudiar, o mejor dicho, de qué trabajar, a la que se confundió con la belleza y aprendió de la experiencia, el mundo se puso en su contra, y no había tiempo para jugar o salir toda la noche, no sé, todo era diversión y las amigas, tú, siempre la líder, ahora te cruzas con compañeras, y no saludas. Antes saludabas a todas y todos, eras el tesoro que todos querían tener, pero aprendiste, o eso espero. La vida no es un parque de atracciones precisamente, y si quieres coger un baso de agua, tendrás que levantarte, cogerlo, y llenarlo de agua. Ahora ya nadie te va por ello. Tan distinta es la vida ahora. 
 
    Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) citó: “lo mejor de la juventud es que no dura para siempre”, no se piensa en el futuro, todo es presente, y parece que todo lo haces bien, la autoestima sube mucho siendo y gustándote en la tan efímera juventud, ser el centro de atención. Solo presente y diversión, inclusos unas risas de los que estudiaban, pero de pronto no, o quizás algún hecho del que aprender, cuando pensabas que ya lo sabías todo. Por mí parte te he dedicado éste tiempo, con cariño aunque no lo aprecies, ahora, así. Y he de reconocer, que yo tuve tus años. Suerte. Como dice el Argelino Camus, siempre hay segundas oportunidades... afortunadamente,  ¡afortunadamente!. Tú aun puedes.
 
Nota: Basado en "Like rolling stone" Bob Dylan.
 
 
 

696_ poesía-prosa , poco a poco retomando

      Eres más bella que el ocaso y todas las estrellas del cielo de las noches que te hecho menos. Eres magia, intriga, sensibilidad... Eres todo y más con lo que puedo soñar. Trato de dormir y evoco mil imágenes en mí memoria de ti, siempre tú, siempre sonriente. Eres la alegría, y mantienes la jovialidad, eres lo que más deseo de este mundo. Me pregunto si a parte de nuestra amistad, a ti mí bella fantasía, te sucede lo mismo, es una incógnita que no me atrevo a superar, por miedo a un posible rechazo. Podemos hablar de todo, mi querida Irene, recuerdo el momento exacto cuando nos conocimos, ¿te acuerdas?, eres tú la persona que mejor me entiende en todo el universo y toda la faz de la tierra. Tu belleza reside y permanece en tu corazón, que siento intensamente que eres tú, la mitad que me falta. ¿Y si te digo, todo ésto que siento?, no tengo edad para pensar en la timidez, no tengo edad para avergonzarme de ello, pero si te pierdo, me convertiré en el alma solitaria que vagaba por las noches, lleno de excesos y demás superficialidades, un alma perdida irremediable, que no distinguía más allá de mis ojos. Pues desde que te conocí, aprendí a vivir de otro modo, menos vulgar y mundano, menos parco y repleto de ilusión y alegría. Ya no estoy enfadado con el mundo, y quizá lo que me pase, sea que estoy enamorado, y no tengo edad para avergonzarme de ello. Mañana, seré una ventana abierta para ti, y te revelaré todo ésto, superando el miedo al rechazo, ya pasaron dos largos años a tu lado, Irene ¿te sucede lo mismo que a mí?, cada vez me siento más atraído por ese saber estar, tan digna, tan respetuosa, tan inquietante, tan tú... Mañana no podré guardar más ésto todo que siento por dentro. Hasta nunca o hasta siempre, el sentimiento me desborda, y no puedo ocultarlo más, si permanece bajo llave en mi corazón, podría lastimarme. Hasta mañana, Irene, hasta siempre, o hasta nunca. Es incontenible lo que siento por ti, y ya tengo edad para no avergonzarme de ello, y decirte en el momento oportuno, te quiero.