martes, 7 de abril de 2026

728_ estoy ganando, lo veo venir, entre muchas cosas, ya escribo como puedo, sin ninguna sustancia adictiva

 Treinta años, para romper el papel albal

me ahogaba y calcinaba la vida en toda su totalidad

entregado al fracaso, la discriminación, la desilusión

y el malestar del no poder superar, no tenia futuro

estaba cabizbajo, destruido, derrotado

y mil demonios corrían por mí interior

la vida a contra-reloj, por milésimas de placer

ya había asimilado, que moriría en cualquier lugar

tirado, solo, abrumadoramente carcomido por la soledad


Silencio, una estrella del cielo, me iluminó

comencé a creer, en que quizá podía hacer

algo de mi vida, silencio, fue una estrella fugaz

en toda mi vida, cuarenta y seis años de angustias

jamás había observado una, la tan fugaz, valga la redundancia

tan radiante, esplendorosa, desprendiendo tanta belleza

que si Dios existiese, lloraría con lo que me hizo sentir

ahí en mis adentros, un corazón emocionado y perplejo


En una batalla cruel, despiadada, de magulladuras y de cicatrices

durante siete años más, libre con valentía, dando mi vida en ello

siete años se dicen muy pronto, pero asegure mí victoria

la gente parecía observarme de otro modo más dócil

sin saber cómo realmente, salvo echarle agallas, coraje y mucha dignidad

logré vencer, y recordé mi juramento del sentimiento apoteósico

que me iluminó aquella noche, plantando una semilla en mis latidos

y nació una flor, después con cincuenta y tantos, fui entendiendo el mundo

me adapté, lo observé detenidamente, y a pesar de todas sus injusticias


Apareciste tú, Erica.


FDO: el eterno desconocido.

lunes, 6 de abril de 2026

727_ no hablo de mi, basado en película, inventado

       Adrián resultaba interesante a las mujeres, era seductor, camelaba su forma de ser, era de buen ver, vestía de modo sujerente, etc. He de recalcar que era muy promiscuo, pero eso en los hombres a día de hoy sigue viendose como algo a su favor. Iba siempre al mismo sitio nocturno, el alcohol confundía a todos, un cóctel molotov, una mezcla explosiba, todo sugería lo mismo, baile, mujeres, hombres, todos apretujados, roces, gente morreando, etc. Elena estaba con Adrián, la había llevado allí, para lo de siempre, sexo. Pero Elena era especial en el sexo, y no se entendía con Adrián, estaban en la cama, pero da igual la palabra, el modo, sucedió lo mismo de siempre, mientras follaban, Elena para in súbito y dice

-¿¡qué, para ti soy un coñazo no!?, ¡otra más para follar!. Sus palabras en tono alto y agresivo, detuvieron otra vez más el coito.

- qué te pasa, siempre haces lo mismo, sabes lo suficiente de mí, de qué te extrañas.

- las de la discoteca, ¡te las follas a todas no!

- con algunas sí, con otras no, pero ya lo sabes, no te entiendo Elena, es con la única que me sucede ésto

-¡la única, otro coño más!. Se viste y se marcha, ni un adiós, un portazo que hace temblar la puerta.

     Adrián se sentía muy atraído por ella, pero empezaba a pensar que ésto era demasiado extraño. El fin de semana siguiente, otra vez lo mismo, iban cuatro veces que interrumpian el final. Adrián, sin saber mucho cómo decírselo correctamente, para que no se sintiese ofendida.

-Elena, lo dejo, no comprendo que sucede, quizá sea culpa mía...

-Ah! qué quieres buscar otro coño, ¿no?, busca a otra, te será facil, eres pueril y me aburres, eso es lo que pasa.

-Elena, tu no eres celosa... lo sé, sino no aceptarías la primera vez, ni te irías así de fácil.

-Busca a otra, a otras, a varias, pero no me llames más. 

-Elena, hablemos... Pero otro portazo que retumbó en el piso entero, Adrián estaba entre confuso, nervioso, y desesperado.

      Pasaron varios meses, Elena volvió a sus rutinas, Adrían volvió a la discoteca después de trabajar, y un día sucedió. Adrián estaba en su piso, era por la tarde, llamaron a la puerta, Adrián preguntó, no había quedado con nadie, y aun faltaba mucho para salir otra noche más.

-¿Sí?, ¿quién es?

- Soy Elena.

Adrián abrió la puerta sorpredido.

- Qué haces...

-¡Callate!, ¡no digas una sola palabra!

       Lo empujo para dentro del piso, lo desnudó, no le dejaba hacer nada, ella era la protagonista, dominaba toda la situación, Adrián no tenía más remedio que dejarse llevar, Elena rozaba la brusquedad, comiendole la boca mientras lo despojaba de su ropa, lo tiró en la cama, le cogió la polla con la mano, cuando la notó dura, se puso encima de el y se la metio ella misma en el coño, Adrián parecía un muñeco, ella marcaba el ritmo, ella decidía si rozarle con los pechos o no, Adrián era parecía una marioneta, era brusca, lo detuvo tres veces que Adrián ya se venía, a la cuarta, cuando ella estaba segura de su orgasmo, lo manejó mágicamente, etc. Era la primera vez que lo hacían hasta el final. Adrián no habló, realmente no sabía lo que decir, Elena se vistió.

- Qué te pasa, ¿no dices nada?. Adrián estaba enmuecido, nada, silencio

      Elena, sin esperar su respuesta,  fue a la ducha se y se vistió. Al llegar Adrian le pregunto casi como avergonzado.

- ¿Volverás?

- No eres mi tipo, ésta vez estuvo bien, pero no busco sexo solo, tienes tu encanto, pero lo único que sabes hacer es follar a mujeres, no me va tu rollo.

      Adrián sintio algo por dentro, sintio inseguridad, vergüenza, incomodidad, como si estuviese en una situación que nunca había vivido. Elena marchó. No la volvió a ver más.

Pasaron tres años y se encontraron por la calle, Adrían experimento cierta emoción de volver a verla

- ¡Hola Elena!, pasó mucho tiempo, ¿quiéres quedar un día?, hace mucho desde aquella vez, tenemos mucho de lo que hablar. Elena miró para el con cierta cercanía y suspiró.

-Adrián, sigue follando, yo estoy comprometida desde hace dos años, ya te dije que no eras mí tipo, diviértete, pero entre tú y yo nunca hubo nada, y no me va tu rollo. Elena bajó la mirada y marchó educadamente. Adrián se quedó parado sin entender nada, aun no había comprendido lo que le había dicho, retomó el camino, pero tituveante, como perdido, no sabía ver más allá del sexo, era incapaz de sentir amor.

jueves, 26 de marzo de 2026

726_ dib

 


725_ cambio de rumbo

 


724_ seguir


 

723_ retomando boli

 


722_ IA no tomar en serio

 Hola, Manuel. Esa es la pregunta del millón ahora mismo, ¿verdad? Mirando los números de este 2026, la situación es una mezcla de "músculo financiero" y señales de alerta roja que no se pueden ignorar.

Para que te hagas una idea de la magnitud, aquí tienes cómo están las cuentas de Washington en este momento:

El Pulso de la Economía de Guerra (2026)

 * Presupuesto Récord: Para este año fiscal, el presupuesto de defensa se ha fijado en unos 901.000 millones de dólares, pero el presidente Trump ya ha puesto sobre la mesa elevarlo a 1,5 billones para 2027. Es un salto del 50% que busca sostener precisamente este ritmo de intervenciones.

 * Gasto Diario: Solo el conflicto con Irán está drenando entre 1.000 y 2.000 millones de dólares al día. Si sumas la administración directa de Venezuela tras la destitución de Maduro y la presión en otros frentes como Groenlandia, el gasto es masivo.

 * La "Gasolina" del Sistema: El gobierno confía ciegamente en los ingresos de los aranceles para pagar esta fiesta. Sin embargo, los expertos calculan que los aranceles solo cubrirían un 15% del aumento del gasto militar previsto, lo que deja un agujero enorme que va directo a la deuda.

¿Cuánto puede aguantar?

La respuesta corta es: mucho, pero a un precio social muy alto.

 * Resiliencia del Dólar: Estados Unidos tiene la ventaja de que el dólar sigue siendo la moneda de reserva, lo que le permite imprimir o endeudarse más que cualquier otro país. Pero la deuda nacional ya roza los 39 billones de dólares. Si los inversores pierden la confianza por la inestabilidad, el sistema entero cruje.

 * El Factor Petróleo: Al intervenir en Venezuela e Irán (dos de las mayores reservas de crudo del mundo), EE. UU. intenta controlar el grifo energético. El problema es que el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán ha disparado el barril de Brent por encima de los 114 dólares, lo que castiga directamente el bolsillo del estadounidense medio.

 * El Límite Interno: Más que una quiebra técnica, el límite suele ser la inflación y el malestar social. Con un IPC subiendo y gastos de 1.800 millones diarios en guerra mientras hay crisis en salud o servicios, el aguante depende de cuánta presión interna pueda soportar la administración antes de que las protestas o la economía real obliguen a frenar.

En resumen, financieramente pueden seguir "quemando billetes" durante un par de años gracias a su estructura de deuda, pero el impacto en la inflación y los precios de la energía podría forzar un cambio de estrategia mucho antes de que se queden sin dinero "teórico".