Estoy leyendo una distopía, "Fahrenheit 451" de Ray Bradbury, no la terminé de leer, estoy en ello. Antes ya había leído "un mundo Feliz" de Aldous Huxley, me entró la curiosidad desmesurada por éste estilo de novelas, parece ser que hay muchas, y en aumento, aunque éstas son las más clásicas. La curiosidad nace de que en las dos hay un hilo común, como no soy nadie, me atrevo a crear ese vínculo, a pesar de no haber acabado la primera ditopía, pero eso de un mundo condicionado, de autómatas que no piensas, personas sugestionadas, sin capacidad de pensar, pero mundos totalmente controlados, dónde la gente ríe y es feliz, sin pensar, sin libertad pues. ¿Es pensar libertad?, si antepones la felicidad al conocimiento, es difícil discernir si vale la pena pensar, pero pensar implica la eterna búsqueda de la verdad, con palabras, argumentos, reflexiones, decisiones, pruebas científicas corroboradas, equivocarse, acertar, lograr, y ser conscientes de nosostros mismos, tener identidad, ser persona, y no se acabaría la lista de palabras, sería un número pí en el sentido de que se repetirían las palabras, no el orden, yo quiero verlo así, por similitud de que el pensamiento humano evoluciona, no solo decimos y escribimos cosas que escuchamos o leímos, etc. También creamos. Es otra variante del pensar y la libertad, inventar, imaginar, comunicar con el uso de las artes. Retomando, doy por sentado que usted está de acuerdo, pensar y ser consciente de nuestros argumentos en búsqueda de la verdad, asumiendo que nos podemos equivocar, y que no existe una sola verdad, sino tantas como cabezas en la tierra. Bueno quizá estoy siendo demasiado considerado e indulgente. Las distopías son magníficas, ¿no opina lo mismo usted?, aunque pueda ser cosa de distintos géneros y gustos personales, para "mí verdad", (quizá ésto aclare algo), sí para "mí verdad", una distopía, con lo poco leído de ellas, pero consciente de mi intranscendencia en todo lo que diga o haga, describe perfectamente y no digo paradógicamente el mundo de hoy, no el futuro, televisión, cultura, normalidad, redes, ídolos, cantantes, deportistas, marcas de ropa, teléfonos con juegos, mensajes subliminales por todos los lados, prensa, otro sinfín de palabras para controlar y manipular a la gente, a la inmensa mayoría... Por otra parte, y sin negar lo anterior, el sentimiento que me invadió después de leer un poco de "Fahrenheit 451", fue como un sentimiento oceánico, un susurro casi sin querer dejarse escuchar, me decía yo a mí mismo, quizá éste mundo no esté tan mal... filósofos, científicos, facultades, médicos, manifestaciones, gente digna y con moral y corazón, gente justa, no que busca justicia, gente pura y limpia de opinión e identidad, no que busca implantar sus ideas a otros bajo la demoledora batuta de la manipulación. No será del opresor, sino del ciudadano y del creador de donde emana el poder, entiéndame usted, que puedo escribir la frase a mí modo, yo no soy nadie. Nos tratan de iluminar, nos tratan de manipular, la religión implanta dogmas indiscutible e inviolables, verdades únicas. Los poderosos se llenan los bolsillos, manipulan, engañan, hacen rebaños de ovejas, y anhelan oír sus aplausos, los gobernantes giran la cabeza, África siempre será África, y la democracia se convierte casi, en idiocracia, lo que conviene siempre a "la nobleza", afanada en puros cuentos por ser siempre "de sangre azul". Por otra parte vuelvo a valorar que quizá, si un don nadie como yo, puede ver algo de luz, y mientras no se quemen los libros, ni nos manipulen con corrientes eléctricas las decisiones desde pequeños, hay esperanza. Es la esperanza la que se rompe en las distopías, la esperanza de conservar la libertad, del poder pensar, en búsqueda de nuestra verdad, la nuestra, no la implantada, del modo que sea. Luego paseo por la calle, mirando los escaparates, y gozando de alegría al entrar en una tienda de libros de papel, que han ganado la batalla curiosamente, y sabiendo, que mientras haya libros y conocimiento accesible en algún sitio, emana la esperanza. Pensar, ¿qué opina usted de las distopías?, ¿me podría explicar su opinión?, luchemos debatiendo, sino las distopías serán una realidad, ¿no piensa lo mismo usted?. Ah! perdón por no presentarme, ¿cómo se llama?, yo, me atribuyo cariñosamente, el condecorativo de el eterno desconocido, así soy más fiel a la verdad, y pues, deseo terminar ¡yo lucho porque la gente pueda pensar!. Ahí es donde encuentro la esperanza de creer en el humano, a pesar de que no estaremos de acuerdo en muchas y muchas cosas, queda mucho que debatir, argumentar, vivir de verdad como humanos, no como robots. Un saludo, permítame decirle, aún en debate, querido amigo.
Nota: me olvidaba, cómo no!!, papel y tala de árboles, pero es que si no hubiese peros... qué sería de nosotros!!, me doy por explicado.







