Wisława Szymborska. Me parece el acompañamiento perfecto para nuestro hombre-faro:
"Un segundo.
Una gota de agua sobre una mano.
No es lo mismo que un segundo
en la arena de un reloj que se ha roto.
Hay momentos que son
como una puerta que se abre
hacia un jardín que no estaba allí,
donde el sol y la luna
se miran a la cara sin quemarse."
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