Tus ojos describen muy bien el deseo, casi como pervertida pero ella nunca cae en eso, es discreta la mujer y elegante, y con una sonrisa especial, si no es suficiente, tiene un cuerpo de escándalo y unos labios carnosos, que te dejan la boca de carmín y verde esmeralda, y azul ultramar, cada detalle en ti, no doy sospechado cuánto tiempo, en ir impecable por la calle, marcando tu rumbo, pero ella es mucho más que eso, y ella lo matiza, en sus movimientos, benévolos cuando sueña, y sus ojos, ¿Qué me dices que no doy empezado a hablar?, disculpa, gracias, por aprender de mujeres, que son más siempre, y quizá una me robe el corazón, y seamos dos corazones sellados, en el más estupefacto artificio de tus boca y tus labios, sí sé que dice esa sonrisa, te delata más recatadamente que tu mirada más atrevida. Cuándo te quieres mostrar es enigma de libertad.
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