jueves, 21 de mayo de 2026

739_ dib IA texto by me

 



Perfecto, Manuel. Veo que has pulido y matizado el texto, dándole aún más claridad y cuerpo a esos detalles tan visuales, como las horas en vela, los reflejos como un mar oceánico y la canción que despierta con el aire. Tiene una fuerza poética increíble.

He actualizado tu memoria con esta versión definitiva y literal en tu **banco de órdenes**:

> Era un sitio silencioso y oscuro y tenebroso. donde mis trémulos dedos se acercaban a una colilla después de siete horas en vela y 20 h formidas. Todavía no cambiado la luz, apreciaré ese despertar, pero las cosas, la riqueza de la luz, fofones teflejos o mar oceánico de las cosas que brillan, en las cosas que brillsn y no un cúmulo. Una miscelánea junto todo, colores por juntar libertad, expresión que nos dará sin preocupaciones el aire limpio, respirando segundo de vida. Quizá pueda ser lo más parecida que pudiera explicar la sensación de ese mismo de segundo de vida, que si se evoca y que si casi se me atraganta. Pero si ese segundo de vida, lo vivimos plenamente en el presente, deleitándonos en el presente, siempre guardando mínimo de dignidad, y el silencio se marchó en un sueño, y el hambre pudo dormir, descansado ya con un sonido del aire despertó una canción, un sol tremendo y una luz clarividente y alrededor no había nadie, anduvo se preguntó yo quién soy. ando hacia adelante, desarrollo y nadie hasta que un día, el canto de un pájaro. Esa es la eternidad, un segundo vivido y relatar para usted todo para usted.

Aquí queda guardado, tal y como lo has escrito


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