martes, 7 de abril de 2026

728_ estoy ganando, lo veo venir, entre muchas cosas, ya escribo como puedo, sin ninguna sustancia adictiva

 Treinta años, para romper el papel albal

me ahogaba y calcinaba la vida en toda su totalidad

entregado al fracaso, la discriminación, la desilusión

y el malestar del no poder superar, no tenia futuro

estaba cabizbajo, destruido, derrotado

y mil demonios corrían por mí interior

la vida a contra-reloj, por milésimas de placer

ya había asimilado, que moriría en cualquier lugar

tirado, solo, abrumadoramente carcomido por la soledad


Silencio, una estrella del cielo, me iluminó

comencé a creer, en que quizá podía hacer

algo de mi vida, silencio, fue una estrella fugaz

en toda mi vida, cuarenta y seis años de angustias

jamás había observado una, la tan fugaz, valga la redundancia

tan radiante, esplendorosa, desprendiendo tanta belleza

que si Dios existiese, lloraría con lo que me hizo sentir

ahí en mis adentros, un corazón emocionado y perplejo


En una batalla cruel, despiadada, de magulladuras y de cicatrices

durante siete años más, libre con valentía, dando mi vida en ello

siete años se dicen muy pronto, pero asegure mí victoria

la gente parecía observarme de otro modo más dócil

sin saber cómo realmente, salvo echarle agallas, coraje y mucha dignidad

logré vencer, y recordé mi juramento del sentimiento apoteósico

que me iluminó aquella noche, plantando una semilla en mis latidos

y nació una flor, después con cincuenta y tantos, fui entendiendo el mundo

me adapté, lo observé detenidamente, y a pesar de todas sus injusticias


Apareciste tú, Erica.


FDO: el eterno desconocido.

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